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El padre de ChatGPT alertó en Madrid de que la IA debe «controlarse como un arma nuclear»

El padre de ChatGPT alertó en Madrid de que la IA debe «controlarse como un arma nuclear»



La inteligencia artificial (IA) es capaz de lo mejor y de lo peor. Igual consigue ayudar a agilizar el trabajo de cualquier empresa hasta límites que rozan lo increíble, que puede convertirse en un importante peligro para la sociedad y la democracia. Sam Altman, CEO de OpenAI, ha puesto en marcha su máquina parlante como un contestador automático que dice que es ChatGPT, lo sabe. Y hoy ha vuelto a repetirlo, y bien fuerte, en Madrid. Durante una mesa redonda celebrada en el IE University, ubicado en la capital de España, el ejecutivo ha afirmado que la inteligencia artificial es “la tecnología más poderosa que la humanidad haya visto nunca”. Sin embargo, también dejo caer que sus efectos pueden ser “catastróficos” y debe controlarse con el mismo cuidado que la bomba atomica.

“Con la IA hay que tener el mismo cuidado que con un armanuclear”, dijo. en concreto, el ejecutivo, que llamó la atención sobre la importancia de que grite un organismo internacional, similar al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de la ONU, que ha controlado la tecnología. Algo que y expresó la semana pasada pendiente de su comparación ante legisladores en el Senado de Estados Unidos.

“Creo que podemos crear una organización que nos ayude a hacer un seguimiento del uso excesivo de chips o energía y demás. Esto nos podría ayudar a saber quiénes están creando sistemas que pueden ser catastróficos a nivel global. Debe haber un proceso de auditoría, pruebas de seguridad y evaluaciones de riesgo”, dijo el CEO de OpenAI a este respecto.

La rápida irrupción de ChatGPT, herramienta que, en apenas seis meses, ha conseguido superar la barrera de los 100 millones de usuarios mensuales, ha provocado que los estados de todo el mundo hayan comenzado a estudiar la forma de regular esta tecnología. En opinión de Sam Altman, esta regulación debería realizarse rápidamente y ser lo más uniformemente posible a nivel mundial. En concreto, el objetivo, debe ser poner bajo control “a las empresas más grandes”. Sí, como reconoce Altman, la historia de Silicon Valley demuestra que no se puede partir de la responsabilidad, en lo que se refiere a la creación de estándares de seguridad, por encima de las tecnologías.

Durante los últimos meses, OpenAI ha sido criticado por muchos académicos y expertos en IA por ser capaz de quedarse en la mano del usuario corriente tecnología imperfecta que l’adolece de sesgos y que puede desinformar. Altman justifica el lanzamiento de esta herramienta, que, reconoce, es “imperfecta”, señalando que “es importante que la gente tenga tiempo para revisar la tecnología y se adapte” al cambio que trae consigo cuanto antes: “Esto también nos permite saber cómo los usuarios la utilizan, tanto para lo bueno como para lo malo antes de que tengan un alcalde tiene un impacto en el mundo. Aún estamos a tiempo de adaptarlas”.

El ejecutivo reconoció que entiende que muchas voces han señalado que ChatGPT puede provocar un terremoto que afecte a kilómetros de lugares de trabajo y, en particular, a la educación. “La gente responde igual que aquí es donde los profesores de asignaturas inventaron la calculadora. Al final iso, simplemente, mejoró las habilidades del alumno, y creo que con ChatGPT va a pasar lo mismo. Será una herramienta para los estudiantes y los que no la prueben pueden correr el riesgo de quedarse atrás”, dijo Altman. El CEO destacó, además, las grandes oportunidades de negociación que trae consigo el avance de la IA. Incluso remarcó que, en el futuro casi inmediato comenzaremos un ver «empleo de 1.000 millones de dólares controlado por una sola persona».

Reunión con Sánchez

El expulsor de OpenAI también se reunió en madre de sus lunas con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Economía, Nadia Calviño. Durante el encuentro se abordó el reciente desarrollo de la inteligencia artificial, junto a su enorme potencial y sus posibles riesgos. Cabe recordar que España presidirá el Consejo de la UE a partir del próximo julio, y que la Ley de IA, que pondrá límites a soluciones como ChatGPT en suelo comunitario, será aprobada antes de fin de año.

Por Emiliano Galván