El ámbito laboral en España ha logrado un nuevo récord histórico al alcanzar 22,27 millones de trabajadores durante el segundo trimestre del año. Este avance continuo en la ocupación se sitúa en un contexto de crecimiento económico que ha beneficiado a todos los sectores esenciales, destacando especialmente la hostelería, el comercio y la industria. Además, la tasa de desempleo ha disminuido al 10,29 %, su punto más bajo desde 2008, indicando una mejora constante en la calidad y estabilidad del empleo.
Cincuenta mil nuevos puestos laborales en apenas tres meses
Entre abril y junio se crearon 503.300 nuevos puestos de trabajo, un ritmo superior al registrado en el mismo periodo del año anterior. En términos porcentuales, esto representa un aumento del 2,31 % en el número de ocupados respecto al trimestre anterior, cifra que supera el promedio de crecimiento del empleo observado en la última década. En la comparación interanual, el incremento es aún más destacado, con 584.000 empleos más que en el mismo trimestre de 2024.
El crecimiento actual consolida una trayectoria ascendente en el empleo, que ha ido alcanzando hitos consecutivos desde 2018, cuando se superaron los 19 millones de ocupados. La barrera de los 20 millones fue superada en 2021, la de los 21 millones en 2023 y ahora se marca un nuevo récord al rebasar los 22 millones. Este avance se da en un periodo típicamente positivo para el mercado laboral, influido por la temporada turística, pero también respaldado por el dinamismo de otros sectores.
La industria hotelera encabeza el aumento, aunque disminuye su porcentaje anual
El área que más impulsó este aumento en el empleo fue la hostelería, que incorporó a 180.500 empleados adicionales durante el trimestre, representando el 36 % del empleo generado. No obstante, al comparar con el año anterior, este sector exhibe una ligera disminución en trabajadores y disminuye su participación en el mercado laboral total, reduciéndose del 8,79 % al 8,44 % del total de ocupados.
Otros sectores con crecimiento significativo fueron la industria manufacturera, que añadió 90.000 puestos de trabajo, y el comercio, con 64.200 empleos nuevos en el trimestre. En términos anuales, el comercio lidera el aporte al empleo con 144.200 ocupaciones adicionales, seguido por la industria y el transporte.
Por otro lado, algunos sectores registraron una reducción en el empleo respecto al primer trimestre del año. Las actividades sanitarias perdieron 35.700 empleos, la educación 14.800 y el empleo doméstico retrocedió en 14.200 trabajadores.
Progresos en la ocupación de mujeres y leve disminución de la proporción de extranjeros
En relación con la repartición según el sexo, el incremento del empleo en el trimestre fue un poco mayor entre los hombres (53 %), aunque anualmente, las mujeres encabezan la creación de empleos con un 52 %. En conjunto, hay 10,39 millones de mujeres empleadas, el número más elevado registrado. Esta cifra indica un crecimiento de cerca de tres millones en los últimos veinte años.
En relación con la nacionalidad, el 71 % de los nuevos empleos generados en el segundo trimestre pertenece a ciudadanos españoles. A corto plazo, la proporción de empleados extranjeros y con doble ciudadanía ha disminuido, aunque en el análisis anual, estos grupos representan el 64 % de los empleos generados desde principios de 2024. Actualmente, los empleados españoles constituyen el 78,8 % del total, mientras que los extranjeros representan el 15,7 % y los de doble nacionalidad el 5,5 %.
Descenso sostenido del desempleo y fuerte impacto estacional
En el análisis por provincias, Baleares presenta la mayor disminución, reduciendo el desempleo del 14,8 % al 7,4 % en solo tres meses. También se observan descensos significativos en Cádiz, Huelva y Alicante. No obstante, algunas provincias experimentaron incrementos, como es el caso de Ávila, Segovia o Lleida. Comparando con el año anterior, las mejoras más notables ocurrieron en Jaén, Valladolid y Salamanca, mientras que el paro aumentó en Cáceres, Soria y Burgos.
Las cifras más elevadas de desempleo se encuentran en la mitad sur del país, destacando en Granada (18,1 %), Cádiz (17,95 %) y Ciudad Real (16,9 %). Por otro lado, los índices más bajos se registran en Lugo (5,5 %) y Soria (6,2 %), perpetuando la tradicional diferencia entre el norte y el sur.
Perspectiva positiva con retos aún por resolver
La evolución positiva del mercado laboral se ha visto respaldada por el aumento del empleo indefinido, con 354.600 contratos de este tipo firmados en el trimestre, y por el incremento de las horas trabajadas, que crecieron un 2,42 %. También se alcanzaron los 12 millones de hogares con todos sus miembros activos trabajando, una cifra que refleja una mejora generalizada en la economía doméstica.
Sin embargo, permanecen retos de naturaleza estructural. Aunque ha habido un avance, España sigue siendo el país con el índice de desempleo más alto de la Unión Europea, incluyendo la tasa de paro juvenil, situada en el 24,5 %. Asimismo, la provisionalidad en las administraciones públicas continúa en niveles elevados, alcanzando el 28 %, lo que ha provocado señales de alerta por parte de entidades internacionales.
La solidez del sector privado en la creación de empleo, combinada con políticas orientadas a la estabilidad laboral, ha sido clave para alcanzar estos resultados. Sin embargo, la sostenibilidad de esta evolución dependerá de la capacidad del mercado para afrontar incertidumbres regulatorias, tensiones externas y retos estructurales aún pendientes de resolución.

