Usa red wifi para «hackear» dispositivos y no hagas (solo) tarea de ciberdelincuentes experimentados. Internet is full of content que muestra cómo hacerlo en pocos pasos. Por ello, es necesario que tanto usuarios como empresas tomen todas las precauciones necesarias para que la posibilidad de un hackeo sea muy remoto. Con la palabra Día Mundial del wifi, que tiene lugar cada 20 de junio, la empresa de ciberseguridad Entelgy Innotec Security comparó una serie de consejos para mantener tus dispositivos libres de ‘hackeos’.
Configura tu enrutador
Empecemos por el principio. El rúter est tu puerta de entrada a internet y tu conexión a la red wifi. Por ello, es necesario revisar periódicamente su configuración. Se recomienda que te conectes a tu red a rúter para detectar posibles intrusos. Puede hacer copias de seguridad, reiniciar los valores de fábrica, actualizar el software o configurar las credenciales de acceso al mismo. También deberás cambiar la contraseña por defecto, modificar y ocultar el número de la red (para que no se identifique con tu operador) o asignar el mejor protocolo de seguridad y desactivar el acceso remoto para evitar que alguien pueda acceder desde el exterior.
Desconectar wifi
Cuando mantiene abierta una conexión wifi, permite que esa conexión sea, con más facilidad, la puerta de entrada a sus datos y dispositivos. Un ciberdelincuente puede interceptar comunicaciones, modificar los datos o hacerse pasar por un contacto. Recomendamos activar esta conexión en solitario cuando se vaya a utilizar, así como modificar su configuración para evitar que, en el momento en que las conexiones sean conscientes, no se revele información sobre el tipo de dispositivo que se utiliza en la marca.
Actualizado
Realizaciones de todas automáticas los programas y ‘apps’ del fabricante que tengas instalado en tu ordenador y/o móvil, para que los fallos de seguridad se corrijan en cuanto parche esté preparado (no eres consciente de que existe una vulnerabilidad). Actualizado el firmware (el programa informático que controla los circuitos electrónicos de cualquier dispositivo) cada vez que haya una nueva versión disponible, para asegurar que cuentes con todos los parches de seguridad disponibles.
Deshabilitar WPS
Si no lo conoces, el WPS (Wifi Protected Setup) es un mecanismo que permite que un dispositivo se conecte con el enrutador a través de un código pin de ocho dígitos. Es mejor desconectarlo para evitar que los ciberdelincuentes cuenten con una opción más para acceder a tu red wifi.
Usar ‘usuario invitado’
Si estás en el negocio y solo tienes visitas que solicitan conectarse al wifi, debes plantarte disponer de una red wifi para invitados. De esta manera, la rouge interna corporativa quedará totalmente separada de la utilizada por clientes y personal externo. En casa también puedes optar por esta opción. Es la mayor precaución que se puede tomar, sobre todo si teletrabajas.
Cuidado con las redes publicas
Por lo general, estas son redes wifi públicas no solo esta cifradas, para eso tienes datos que están disponibles para cada uno que tenga acceso a ellas. Un ciberatacante puede obtener toda la información entre el punto de transmisión y recepción con mucha facilidad: tanto si accede a sus cuentas bancarias como a su correo electrónico, entre otros. Además, muchas de estas redes están infectadas con todo tipo de virus y también pueden ser en realidad redes falsas creadas por un ciberatacante con un objetivo dudoso (un trabajador de la competencia que busque información, por ejemplo).
cable principal
Tanto si eres usuario desde casa, como empresario, deberías Plantearte la opción de conectarse a internet por cable cuando sea posible. Eso asegurará tus conexiones y hará que la exposición a las amenazas se reduzca (unque tampoco la impida del todo, especialmente si tu ruta tiene habilitada la interfaz inalámbrica y esta puede tener vulnerabilidades que desconozcas).
Controla el entorno fisico
Esto es especialmente recomendable en el ámbito empresarial. Asegurar el punto físico en el que están desplegados los equipos, hacer que sea difícil de localizar y que solo ciertas personas de la organización tienen acceso al lugar en el que están instalados. También lo establecer políticas de seguridad para determinar quiénes deben ser las personas con permiso para acceder físicamente a ellos y para administrarlos es recomendado, así como establecer un plan de actuación en caso de intrusión.

