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Dic
Asrin Mohammadi, originaria de Bukán (Kurdistán iraní), aprieta con fuerza el colgante redondo con la foto de su hermano Shariar. Teherán le tenía en el punto de mira porque desde hacía años asistía regularmente a las protestas organizadas por la situación económica o los derechos humanos en el Kurdistán. Un día, cuando las manifestaciones por la muerte bajo custodia policial de la joven kurdoiraní Mahsa Amini desbordaban las calles, un mensaje de texto le informó de la muerte de su mejor amigo, Mohammad. Al recibir la noticia, Shariar fue al hospital y preguntó por él. Nadie quiso informarle, así que…