21
Dic
El presidente francés, Emmanuel Macron, apelará al Constitucional francés para que verifique si la nueva ley de inmigración es legal y respeta los derechos fundamentales. La ley se adoptó el martes por la noche en la Asamblea Nacional con los votos a favor de la derecha tradicional, la extrema derecha y una mayoría de los diputados que apoyan a Macron. Pero una cuarta parte de los macronistas votaron en contra o se abstuvieron. El presidente intenta ahora sofocar la rebelión. No será fácil. El ministro de Sanidad, Aurélien Rousseau, ya ha anunciado que dimitirá. Otros, situados en el ala socialdemócrata…