20
Abr
El fútbol colombiano vive un recrudecimiento de la violencia en los estadios. El domingo, la barra brava del Atlético Nacional terminó desmanes en el Atanasio Girardot, como reacción a la decisión de la directiva del equipo de cortar con los beneficios que les daba, desde boletas hasta contratación para logística. La alcaldía de Medellín le cerró las puertas al equipo hasta que no llegó a un acuerdo con la barra, lo que ha generado un sobrio debate sobre el alcance del vínculo entre estos grupos con la dirección.(Le puede interesar: Alcalde Quintero asume tono conciliador e insiste en responsabilidad de…