El expediente de regulación de empleo (ERE) de Telefónica en España afectará finalmente a a 3.411 personas, el 21% de la plantilla sujeta al convenio colectivo, según el preacuerdo anunciado este jueves entre la dirección y los sindicatos. Tal y como adelantó EL PAÍS, el anuncio del Gobierno el pasado martes de que el Estado, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), adquirirá hasta un 10% del capital de la operadora ha resultado un catalizador decisivo en las negociaciones, que el pasado lunes se encontraban atascadas por diferencias “insalvables”, según la expresión de los sindicatos.
Tanto las fuerzas sindicales como la cúpula directiva de la compañía han entendido que había que sellar cuanto antes la paz social en Telefónica para no añadir más incertidumbre a los movimientos sísmicos que se están produciendo por el control de su capital, con el pulso entre el Gobierno junto al núcleo español de accionistas (BBVA y La Caixa) y el grupo saudí STC. Los sindicatos porque apoyan la operación diseñada por el Gobierno, y estiman que se verá reforzado su papel cuando el Estado se convierta en el primer accionista; y los gestores, con el presidente, José María Álvarez-Pallete, a la cabeza, porque no desean dar la bienvenida al nuevo accionista público con un conflicto laboral de por medio. Bajo estas premisas, han bastado dos reuniones —la del miércoles y la de este jueves— para convertir el desencuentro irreconciliable en un acuerdo cordial entre ambas partes, que previsiblemente se trasladará también a un acuerdo en la negociación paralela del convenio colectivo.
El preacuerdo se produce tras la última propuesta presentada por la compañía en la reunión de este jueves, en la que incluye una nueva reducción en 148 de las personas afectadas por el ERE, hasta las 3.411 bajas, además de una mejora de la propuesta económica, tanto de las rentas como de los complementos. Se trata de la cuarta reducción que propone la empresa desde que comenzaran las negociaciones el pasado día 4 de diciembre, cuando se plantearon 5.124 despidos. Por filiales, el ERE afectará a 2.958 trabajadores de Telefónica de España, 397 de Telefónica Móviles y 56 de Telefónica Soluciones.
La última oferta económica basada, al igual que las anteriores, en tres tramos en función del año de nacimiento, también mejora lo que se había puesto sobre la mesa. Tal como demandaban los sindicatos, replica las condiciones del último plan de bajas voluntarias que se aplicó en 2021. Para los nacidos en 1968, Telefónica ha ofrecido subir la proporción del salario que percibirían los trabajadores hasta los 63 años, desde el 65% al 68%, mientras que hasta los 65 años, lo aumenta en cuatro puntos respecto a la formulada el miércoles hasta el 38%. Para los nacidos entre 1967 y 1964, el porcentaje se rebaja a un 62% del salario regulador hasta los 63 años (dos puntos más) y un 34% hasta los 65 (dos puntos más), además de una prima de voluntariedad de 10.000 euros. Finalmente, los nacidos en 1963 o años anteriores recibirán un 52% del salario regulador hasta los 63 años y un 34 % hasta los 65, lo que supone un aumento de dos puntos en ambos casos. Además, la prima de voluntariedad también aumenta en este caso hasta los 10.000 euros. Además, en esta última propuesta, Telefónica ha incluido a los nacidos en 1964 en el segundo tramo de edad, cuando anteriormente los agrupaba en el tercero.
Con respecto a las condiciones complementarias, la compañía ofrecerá reversibilidad de las rentas, abonará el descuento de la Seguridad Social del empleado durante el paro, pagará el seguro colectivo hasta los 63 años, el 100% de la póliza de salud básica hasta esa edad y la inclusión de los mayores de 65 años. Asimismo, se compromete a crear empleo igual al 7% de los puestos afectados por el ERE y a pagar el 100% del seguro colectivo si los trabajadores no se pueden jubilar anticipadamente a los 63. La compañía también facilitará la salida de los 100 trabajadores que no pudieron hacerlo en el anterior plan de separación individual (PSI), acordado en 2021.
Calendario
Según el calendario que manejan empresa y sindicatos, el periodo de adscripción a este ERE estará abierto entre el 9 de enero y 8 de febrero de 2024, mientras que la empresa contestará el 14 de febrero. La mayoría de las salidas se producirán el 29 de febrero, aunque el ERE estará abierto hasta el 31 de marzo de 2025. Si no se llega al número establecido, habrá salidas de carácter forzoso, extremo que los sindicatos habían intentado evitar desde el principio.
Desde UGT han valorado “positivamente” los avances recogido en la nueva propuesta, así como la “voluntad negociadora” de la compañía. No obstante, recuerdan que la firma de este ERE está condicionada a la del nuevo convenio colectivo. A este respecto, UGT espera que la empresa acepte sus postulados durante la reunión de esta tarde. Cuando se llegue a un acuerdo en el convenio colectivo, los sindicatos elevarán a sus órganos consultivos ambas propuestas.
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