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Dic
Subirse a la ola de la inteligencia artificial (IA) conlleva riesgos, como han advertido a lo largo del año científicos y personalidades del cosmos tecnológico. Pese a ello, en el mundo empresarial, su implementación, aunque lenta, parece ser un destino inevitable. Los beneficios van desde automatizar las tareas más mecánicas como la redacción de informes hasta personalizar los servicios de atención al cliente. Sin olvidarse del potencial para acelerar la innovación, ahorrar costes y mejorar la satisfacción de los empleados. Así lo recoge un informe global de la consultora KPMG, que desglosa que más de la mitad de los directivos…