La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) ha abierto una Encuesta OpenAIEmpresa creadora de ChatGPT, para dilucidar si la empresa detrás de la máquina movida por inteligencia artificial ha infringido las leyes de protección del consumidor en la compilación de datos de los usuarios y al generar contenido falso.
Según informado’el poste de washington‘, medio que adelantó la noticia, la FTC envió una carta a OpenAI esta semana en la que se cuestiona a la empresa sobre el entrenamiento que emplea para capacitar a ChatGPT y el tratamiento que hace de los datos personales que los usuarios vierten en su interior .
La empresa de inteligencia artificial dirigida por Sam Altman levanta mis sospechas por la falta de transparencia sobria al uso que se hace de la información de los usuarios y el entrenamiento al que somete ha conocido la máquina, que sigue sin estar claro.
Estas dudas motivaron, por ejemplo, que el pasado mes de abril Italia decidió bloquear el acceso al robot conversacional durante la semana. En la UE, las agencias de protección de datos, entre ellas las españolas, han abierto investigaciones a la empresa por el uso que hace de la información de los internautas.
Entre las preguntas que la FTC lanza en OpenAI consulta, por ejemplo, las medidas que ha tomado la empresa para abordar el potencial de su IA para “generar declaraciones sobre personas reales que son falsas, engañosas o despectivas”. Algo que ya ha ocurrido. Hace unos meses, el alcalde de una ciudad australiana llegó a amenazar con demander à la startup después de comprobar que ChatGPT afirmaba falsamente que había sido condenado a 30 años de cárcel.
La FTC también está consultando a la empresa sobre una falla en los sistemas de su máquina el pasado marzo que dejó al descubierto conversaciones e información sensible de muchos usuarios. La empresa entonces lanzó un comunicado en el que apuntaba que el número de personas que se habían visto afectado había sido extremadamente bajo.
La consulta de la FTC llega en un momento en el que los reguladores de todo el mundo están cada vez más preocupados acerca del peligro de dejar que los sistemas de inteligencia artificial sigan déarrollándose sin control. La UE espera aprobar a final de año la Ley de Inteligencia Artificial, que, entre otras cosas, obligará a las plataformas que desarrollen máquinas como ChatGPT a evitar que genere contenido ilegal. También debe publicar resúmenes de datos protegidos por derechos de autor utilizados para la capacitación de las máquinas.

