A Jessica Gutiérrez la popularidad de la máquina parlante llamada ChatGPT lo saqueó en una situación difícil: de cervezas con amigos. Era noviembre, y entre risas y conversaciones del tipo, «a que la inteligencia artificial (IA) no es capaz de hacer esto o aquello», se le ocurrió sacar partido a la máquina de OpenAI y explotarla para escribir un libro de recetas y un cuento infantil. Los dos más de 100 páginas. Apenas retrasado un par de meses con el primero. Con el segundo, dos semanas. “Usa la IA para hacer todo. Para las imágenes, para el texto y hasta para la promoción a través de vídeo”, explicó en conversación con ABC. Sin darse cuenta, esta administrativa,… Ver Más

